La fábrica de muñecas



El sábado tuvimos el placer de pasar un día de lo mas completo gracias a la buena compañía de la gente que conocimos y a los lugares tan sorprendentes que pudimos visitar.

Uno de los lugares que más nos gustó fue esta antigua fabrica de muñecas de porcelana. En el interior de esta edificación pudimos comprobar como era el proceso de fabricación que daba después lugar a este preciado juguete que algunos incluso llegaron a utilizar como decoración.

Las muñecas estaban hechas de porcelana (aunque también encontramos muñecos hechos con materias primas metálicas, imagino que plomo o alguna aleación de ese tipo). Cada pieza se preparaba por separado en moldes de escayola que fabricaban en el mismo recinto. Manos, piernas, cuerpos, cabezas y pelo, mucho pelo, se encontraban esparcidas por todo el recinto.

Lo que mas llamaba la atención era la cantidad de moldes de escayola que llenaban estanterías y salas enteras. Todos bien clasificados, como esperando a que en cualquier momento pudieran ser requeridos de nuevo para su uso.






Otras fotos más que reflejan la cantidad de moldes de los que se disponía


La fabrica también contaba con sus correspondientes hornos en los que se realizan las diferentes cocciones que daban lugar al producto final.



Nos encontramos con otras herramientas que no supimos con certeza para que las usaban, como esta especie de rueda.


Espero que las fotos os hayan hecho na idea de lo sorprendente que puede llegar a ser visitar este lugar. Por nuestra parte nos ha enseñado como era una actividad que, si no llega a ser por esta visita, nunca nos hubiéramos imaginado siquiera que pudiera ser así.


Si te gustan los abandonos y quieres conocer y compartir nuevos lugares de una forma entretenida, te esperamos en URBEXCACHING

Poblado abandonado de "el salto" (Cuenca)


















Como nos levantamos el día de año con aires renovados, decimos estrenarnos visitando algún abandono en un buen enclave natural. Buscando por la red dimos con este poblado en la provincia de Cuenca que sirvió como vivienda a los trabajadores de la central eléctrica de la presa de "el salto" hacia mediados de siglo y que además prometía una interesante aventura.

Antes de nada, decidimos avituallarnos en Requena con algo tan típico como es el bollo de embutido. Consiste en masa de bollo junto con la que se ha cocido unos buenos trozos de embutido requenense. Sin duda, un buen almuerzo más que energético. Llegados al pueblo inmerso entre arbolado y vegetación, lo primero que hicimos fue hincarle el diente a la manduca en la misma plaza del pueblo, rodeados de la antigua iglesia, las escuelas y una residencia para trabajadores.





Una vez repuestas fuerzas fuimos a ver alguna casa mas del pueblo y dimos con la consulta y casa del medico (diáfanas totalmente exceptuando por alguna revista medica)


E incluso llegamos a visitar casas en las que parecía que el tiempo se hubiera detenido. En esta foto, podemos ver las conservas que parece que dejaron olvidadas aquellos que habitaron esta casa


Pero nuestra aventura ni había hecho mas que empezar. Una vez visitado parte del poblado nos dirigimos hacia la búsqueda de un tesoro que vimos que había escondido en la zona. A alguien le sonara más que extraño esto que acabo de decir, pero para aquellos aficionados al geocaching les sonara mas que familiar. En efecto, en las cercanías del poblado vimos que había una geocache. Para resumir muy por encima y poner en situación a aquellos lectores que desconozcan el funcionamiento de este hobby, diré que el geocaching consiste en la búsqueda de un tesoro (también denominado cache) el cual suele consistir en un tupperware en el que hay un libro de registro y diversos objetos que otros geocachers han dejado. Para saber la localización de dicho tesoro, el que lo ha escondido publica sus coordenadas en la pagina geocaching para que otros geocachers lo busquen y encuentren. Para quien quiera comenzar en esto del geocaching o para los que quieran conocer lugares abandonados mediante el geocaching les recomiendo que visiten la web urbexcaching

Pues bien, el camino desde el poblado hasta el cache es por la orilla del rio Cabriel, lo que nos ofrece una gran oportunidad de conocer las piscinas naturales que el río ha ido formando y que en verano seguramente sera un placer disfrutar.

A mitad del camino al cache nos topamos con otra construcción abandonada que hoy sirve para guardar ganado y que antes albergó a unos trabajadores de un tendido eléctrico y transformador que se construyo relativamente cerca.






Una vez llegados a la localización del tesoro disfrutamos de las vistas que desde el emplazamiento se disfrutaban.





Seguramente retornaremos a ese lugar tan especial en el que nos dejamos varias cosas por visitar. Además, agradecemos desde aquí a Fernando, natural del poblado y quien tuvo la amabilidad de enseñarnos algo mas de la historia del mismo.

Hasta la próxima aventura!